Iglesia de San Pedro Apóstol

La Iglesia de San Pedro Apóstol, data de la época de los Reyes Católicos (S. XV). En el edificio actual, elevado a base de mampostería, con refuerzos de sillería en esquinas, contrafuertes y portadas, permanecen las tres naves, divididas en cuatro tramos espaciados, a su vez, por los seis robustos pilares octogonales, decorados con pometeados. El arco triunfal es rebajado y la capilla mayor se cubre con una moderna bóveda de ladrillo, mientras que las naves lo hacen con techumbre lignaria a dos aguas, posiblemente igual a la que tuvo. El coro, dispuesto a los pies y de estructura adintelada, es producto de las recientes reformas, y lo mismo podemos decir de la portada de los pies: la antigua entrada de poniente es la que en nuestros días da acceso al coro y abre en un sencillo arco de medio punto. La torre, prismática, de planta cuadrada, es también moderna. El único elemento antiguo que resta al exterior es la bellísima puerta de la Epístola, ejemplar magnífico de la época de los Reyes Católicos: abre en delicado arco carpanel, dotado de sendas arquivoltas con sus correspondientes columnillas, basas y capitales góticos. Además, se adorna con una fila de pometeados parecidos a los que se aprecian en los pilares internos.

La pila bautismal, de piedra berroqueña, se labraría en el siglo XVI al igual que otra, menor, que contiene el agua bendita. También podemos contemplar un Crucifijo de madera policromada y de reducidas dimensiones (siglo XVI). Se conserva un interesante óleo sobre lienzo, que representa a la Virgen de la Soledad en actitud orante y asentada sobre una peana. Otro óleo que figura es una Alegoría Sacra de la Virgen con el Niño, obra discreta del siglo XVIII. Citemos, asimismo, un lienzo que figura la Visión de San Antonio de Padua y es copia decimonónica del original de Murillo que se custodia en la Catedral de Sevilla.

 

Puente Romano

Puente de gran bóveda en medio punto directamente estribada sobre la roca, salvando el cauce de la garganta, que se completa con otro vano suplementario que está taponado por destrucción y reparación ciega, aunque se aprecia el arranque del arco por su dovelas y es de mucha menor importancia.

El puente romano de Madrigal sobre la garganta de Alardos, estriba directamente sobre la roca, tiene un arco de luz principal (22,80) quiebra la rasante en lomo de asno, obligado por la elevación que supone el medio punto, para ganar con poco trecho de muros el nivel de la plataforma a ambos lados de la depresión violenta de la garganta.



 

Garganta de Alardos

Madrigal es un pueblo rico en agua. El agua procede de la garganta de Alardos, un singular cauce que forma su carácter en los más altos enclaves de la sierra de Gredos No parece que las frías y cristalinas aguas de Alardos hayan perdido sus envidiables características que las han hecho ganarse fama de ser de las mejores. Su bondad es posible por su origen en la sierra de Gredos. Los suelos y lechos graníticos, por donde se filtra el agua de la lluvia y por donde discurren las gargantas, aportan la composición química responsable de su riqueza. Cualquier rincón de agua transparente es una tentación inevitable para que el viajero beba o se bañe. La garganta discurre entre hileras de álamos y alisos, chopos y fresnos, sauces y juncias, eneas y carrizos o el nerviosismo de las zarzas que ocultan el curso o lo señalan a distancia en un recorrido refrescante que se desliza por Varillas, Maquis, Presa del Pueblo, Caldera, Rubioso, Paloma, Negro, Cardenillo, San Cristóbal, Puente Viejo, Presa, las Islas, San Bernardo.

La garganta es un paraje perfecto tanto si se quiere disfrutar de la sombra de los árboles como si se prefiere tomar un baño en las pozas excavadas por el tiempo.

 

Otros

• La Plaza Vieja y calles circundantes: rincón peculiar y de gran belleza, con una arquitectura popular muy interesante.

• Fuente de los Seis Caños: manantial de agua, con un gran valor sentimental para la población por tratarse de un antiguo lugar de cortejo.

• Multitud de fuentes repartidas por el pueblo.

• Necrópolis del Cardenillo: situada en la margen cacereña de la Garganta de Alardos.

Actualizado ( Viernes, 05 de Marzo de 2010 21:06 )