Madrigal de la Vera, municipio situado al norte de la provincia de Cáceres, España, a los pies de la Sierra de Gredos, es su limite al Norte y el término municipal de Bohoyo, perteneciente a Ávila; al Sur  con el Río Tiétar,  que lo separa de las Ventas de San Julián de Toledo; al Oeste limita con las aguas de la Garganta de Minchones, que sirve de frontera natural con el pueblo vecino de Villanueva de la Vera; y al Este con uno de sus más preciados bienes, la Garganta de Alardos, que hace también de frontera natural con Ávila y cuya posesión comparte con Candeleda.

La economía del pueblo es principalmente agrícola, con el 48,5 por ciento de población activa dedicándose a esta actividad, el 27,9 por ciento dedicado a servicios, el 18,8 por ciento a la construcción y el 4,8 por ciento a la industria que poco a poco se está abriendo paso. Esta población activa representa aproximadamente el 50 por ciento de sus habitantes.

Las explotaciones agrarias en un 95,8 por ciento son de un menores de 10 hectáreas, y por tanto muy parceladas. La superficie censada está, en su mayoría dedicada a pastos, una pequeña cantidad a bosques y a tierras de labor de donde salen las materias necesarias para elaborar el pimentón tan bueno de esta zona. El censo ganadero principal lo absorbe el ganado caprino, el queso tierno de cabra es uno de los productos típicos de Madrigal de la Vera.

La cantidad de desempleados en Madrigal de la Vera ronda las 50 personas (42 en el año 2000 según los Datos del INEM de Cáceres), que son aproximadamente el 2,5 % de la población total), cuenta con unos 500 afiliados a la Seguridad Social (493 en el año 2000).

Existen en el pueblo una sucursal de banco, otra de caja y una agencia colaboradora (Banco Santander). No hay Cooperativas de Crédito. Cuenta con 22 sociedades limitadas y una cooperativa, superando el Rendimiento Empresarial los 60.000 € anuales. Según los datos de la Cámara de Comercio e Industria de Cáceres del año 2000, hay extendidas en total, en el pueblo, 191 licencias para Actividades Económicas Empresariales.

Dispone de un colegio público, con unos 150 alumnos y 12 profesores. No dispone de centros de enseñanza privada.

Posee Centro de Salud, sí tiene una consulta que atiende un médico y dos ATS, con dedicación exclusiva.

Los datos de Telefónica del año 2000 reflejan que el número de líneas telefónicas en servicio era 698.

El turismo es una parte importante de la economía del pueblo. Registrados como rezan en los informes de la Consejería de Obras Públicas y Turismo del año 2000, Madrigal de la Vera disponía por entonces de tres restaurantes, con 278 plazas habilitadas; dos hostales con 72 plazas, un apartamento de una llave habilitado para ocho usuarios, y dos camping de 2a que sumaban 296 plazas. Este tipo de establecimientos han crecido en número y calidad en los últimos años, y la nueva oferta en forma de casas rurales hacen que se haya ampliado el abanico de opciones turísticas para los visitantes al pueblo.

La localidad es conocida como la “Galicia chica” por la abundancia de agua y por sus pastos verdes en cualquier época del año. En su paisaje laderas escarpadas, cubiertas de monte bajo y pastizales; bosques frondosos y frescos; cuidados huertos que permiten el autoabastecimiento; el pueblo, con sus casas apiñadas en torno a la plaza vieja, con profusión de construcciones de viviendas de piedra y adobe, con típicos entramados y balconajes de madera. Las Vegas del Tiétar, con abundancia de plantaciones de tabaco, pimiento, etc.

Madrigal de la Vera es uno de los pueblos que han conservado menos su tipismo, junto con Losar de la Vera, aunque aun conserva, en la parte alta de la población, numerosas calles y ejemplos con ese rancio sabor verato reflejado en sus casas de adobe y entramados de madera, pudiendo el visitante extasiarse en algunos rincones de gran belleza.

El Pantano de Rosarito, con 86 millones de metros cúbicos, se llena de estación en estación. Es una presa estacional y su principal función es laminar las avenidas y procurar una reserva estacional de agua para el regadío; se abastece por la afluencia de sus innumerables y caudalosas gargantas.

Su clima es más oceánico que mediterráneo. Su temperatura oscila entre los 15 y 16º C de media, siendo el pueblo de menor altitud de la comarca de la Vera. El gran contraste de altura entre el pueblo, a 401 metros y la Sierra de Gredos permite ver las cumbres nevadas del Almanzor a 2592 metros y al mismo tiempo el pueblo con un sol radiante que invita a sus naranjos y cerezos a florecer. Las precipitaciones de agua en el pueblo y nieve en las alturas, tienen una media de 1200mm, si bien en algunos años se han llegado a superar los 1600 mm.

En el término de Madrigal de la Vera existe un paraje en el que se encuentran algunos de los ejemplares más grandes conocidos de vid silvestre en España. En un paraje de una gran belleza se encuentra un castañar que muestra árboles centenarios que están acompañados de enormes lianas de vid silvestre.

Tiene un gran tirón turístico, tanto en Semana Santa, como en los meses de verano (especialmente en Septiembre, fecha de las fiestas municipales) la población se multiplica de manera asombrosa. En Semana Santa por su tradición (procesiones, misas...) y por ser una fecha de reunión para los familiares que emigraron del pueblo. En Verano, La Garganta de Alardos atrae a un sinfín de turistas en busca de un baño refrescante en sus cristalinas aguas.

Además del atractivo natural, Madrigal de la Vera tiene otras muchas cosas, rica gastronomía (Migas, Cabrito, Pimientos, productos de matanza...), ambiente de tapeo y, sobre todo, una gran vida nocturna, sana y animada.

Todo esto en 42 kilómetros cuadrados, con una población de 1819 habitantes (censo 2009), lo que nos da una densidad de población en torno a los 43,3 hab/km2.

Actualizado ( Viernes, 23 de Julio de 2010 19:21 )